Lachay, Km 105

Mucha gente sale de viaje siguiendo un programa, una serie de actividades armadas por ellos mismos o por una empresa. Otros viajan con la espectativa de encontrarse con algo inusual, y eso puede significar apartarse de los planes elaborados de antemano. A unos los llaman turistas, a otros viajeros.

Viajeros ha habido desde siempre, y el concepto de turista es relativamente más cercano a nuestro tiempo. Me imagino a muchos viajeros gastando caminos por el mundo, y al momento de volver a casa no poder explicar nada de lo que han podido ver sus ojos. También me puedo imaginar a otra persona haciendo un tour guiado junto a otros tantos turistas, y rescatando de su memoria cada lugar y gente con la que tuvo contacto en su breve travesía.

Yo prefiero no abusar de las etiquetas. Pienso que al final todo es cuestión de actitud, actitud como la manera en que quieres manejar la experiencia de viajar. Yo prefiero conjugar al viajero con el turista: me gusta conocer lugares y personas, como hacen los viajeros, aunque no pueda viajar por tanto tiempo ni tan lejos como ellos. Y me gusta divertirme y relajarme como lo hace un turista cualquiera, aunque no pueda costear tours guiados durante todo mi camino, siempre hay formas de hacer los recorridos que hacen los turistas por precios más cercanos a mi bolsillo.

juanjo: habla compadre, ¿nos vamos a Lachay este domingo?

el chamán: nada, ando recontra ocupado, demasiada chamba

juanjo: ¡cabro!

el chamán: en serio, mucho trabajo pendiente y encima tengo que cuidar a mi hijo

juanjo: ¡cabro!

el chamán: oe! soy padre de familia, macho proveedor, etc!

juanjo: ¡recabro!

el chamán: ptmr …ok, el domingo nos vemos en Fiori, 8:00 am. como no llegues te saco la mie….

juanjo: chévere, ahí nos veremos

El camino a Lachay. Siete Kms. desde la Panamericana
El camino a Lachay. Siete Kms. desde la Panamericana

Y así, con un poco de presión convencí a mi amigo Rodolfo -el chamán de los ratones- de hacer este viaje corto, menos que un viaje, más una simple salida para relajarse.

Aunque me gusta mucho conocer personas en mis salidas, realmente en la Reserva Nacional de Lachay -un lugar más bien aislado a pesar de su cercanía a Lima- tienes más oportunidades de disfrutar del paisaje, de ver el espectáculo de los cernícalos cazando a sus presas, o las nubes grises cargadas de humedad cubriendo las laderas de estas lomas alfombradas de verde entre agosto y diciembre.

Salimos, mi amigo Rodo y yo, un domingo cualquiera rumbo a las Lomas de Lachay, Km 105 de la Panamericana Norte. Era una fría mañana de setiembre en el terminal informal de Fiori, ubicado a un costado de la carretera,  la primavera aún tímida nos hizo llevar ropa de abrigo. Decenas de personas pugnaban por conseguir un sitio en los buses que iban al Norte Chico: Huacho, Chancay, Huaral, Barranca; o al Norte Grande: Ancash, La Libertad, Chiclayo, Piura. Todo al alcance de la mano desde este punto del cono norte de la ciudad, cruce de Tomás Valle con Panamericana Norte.

Lachay pelada
Lachay pelada, desnuda silueta

Una hora en bus conversando de lo que conversan los amigos de muchos años (o sea…), haciendo tiempo, viendo el paisaje que se iba transformando lentamente de la ciudad populosa al desierto interminable. Al bajar del bus, al filo de la carretera, no nos dimos cuenta que había que caminar varios kilómetros para llegar solo hasta la entrada de la Reserva. Casi 40 minutos de caminata, que tal vez fueron más gracias a nuestro andar pausado y nuestra conversación a veces interrumpida por un rápido disparo de las cámaras. Siete kilómetros después, llegamos por fin a la caseta de ingreso, pagamos nuestra entrada (no recuerdo exactamente cuanto nos costó el ticket de ingreso, creo que S/. 10.00 soles).

De allí nuevamente a caminar otro poco, deteniéndonos a tomar fotos de todo lo que se nos cruzara en el camino, desde los árboles pelados que flanquean el camino, hasta las aves cazadoras que tomaban un descanso antes de volver a emprender vuelo en busca de comida. En verdad era una delicia ver a mi amigo divertirse y dejar las preocupaciones del trabajo por un rato, ya quisiera yo tener menos tiempo libre y andar loco por las dead-lines.

A poco de encaminarnos al corazón de la Reserva , nos alcanzó una caravana extraña y ruidosa. Deceneas de motociclistas, rompiendo la calma del lugar con sus motos modernas, viejas y hasta un mototaxi, se convirtieron en nuestros compañeros de viaje por unos minutos. Felizmente la compañía motorizada solo pudo llegar hasta un un punto donde todo el mundo que viene con movilidad debe estacionarse y dejar sus vehículos. A partir de allí los visitantes deben decidirse por una de las tres rutas disponibles para recorrer Lachay, nosotros  tomamos el circuito más largo para conocer la Reserva (se pueden tomar tres caminos: el más corto que es el del Zorro, el de las Taras y el más largo: el circuito de la Perdiz).

Caminar y hacer planes, planear y caminar. Algunas cosas no se van a concretar, otras posiblemente, quien sabe. Descanzar cada cierto trecho, forzar la vista hasta perderse en el paisaje, incapaz de cubrirlo todo. Matices de verdes, grises, amarillos. Horas dedicadas al  solo placer de estar en un lugar donde no se estuvo antes, una visita postergada muchas veces, por muchos años. Una extraña nostalgia que se impregna en las fotos.

La Reserva de Lachay en toda su amplitud
La Reserva de Lachay en toda su amplitud

Trescientas fotos después ya se hacía hora de regresar. A desandar lo avanzado por la mañana. Esta vez el paso de los años te juega una mala pasada negrito, necesitas más bádminton para esa pierna, mi brother. Maldito problema no tener una 4×4, proletarios condenados a esperar mucho rato por un bus que nos lleve a Chancay y de allí otro a Lima.

La noche limeña nos encuentra en Los Olivos, la oferta de una nueva salida pronto, pronto, queda en el aire hasta mejores tiempos. Tengo que volver a ver esas fotos.

Setiembre 2008

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2 comentarios to “Lachay, Km 105”

  1. lorelay Says:

    pero bueno! y esto? no tenia yo noticia de este sitiogueb
    ahora quiero ir a lachay!! lkasflkaslgkjhdlka! leches! tan cerca??y yo aqui, tan lejos…
    que preciosas fotos (rodo?) y que linda descripción (jose!)
    te esperamos
    besitos

  2. juanjosé Says:

    la descripción y las fotos: mías.
    El modelo: Rodo
    besos jime

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